
A pesar del evidente deterioro de las instalaciones, la escuela continúa siendo un lugar de aprendizaje y esperanza para decenas de niños. Los docentes, comprometidos con la educación de sus estudiantes, siguen impartiendo clases diariamente, demostrando que la vocación y el deseo de enseñar pueden superar las dificultades materiales. Entre paredes desgastadas y aulas con recursos limitados, los niños continúan formándose y construyendo sus sueños.
La escuela no solo es un espacio de enseñanza, sino también un entorno donde los niños conviven en armonía con la naturaleza y los animales que forman parte de su día a día. Entre sonrisas, juegos y aprendizajes compartidos, los estudiantes desarrollan valores de respeto y compañerismo. Gracias al apoyo recibido, también fue posible instalar una puerta que hacía falta en una de las áreas del plantel y realizar trabajos de pintura que han contribuido a dignificar y embellecer las instalaciones.


La escuela no solo es un espacio de enseñanza, sino también un entorno donde los niños conviven en armonía con la naturaleza y los animales que forman parte de su día a día. Entre sonrisas, juegos y aprendizajes compartidos, los estudiantes desarrollan valores de respeto y compañerismo. Gracias al apoyo recibido, también fue posible instalar una puerta que hacía falta en una de las áreas del plantel y realizar trabajos de pintura que han contribuido a dignificar y embellecer las instalaciones.

Con el propósito de brindar mejores condiciones para el aprendizaje, la Fundación INTEGRA ha unido esfuerzos para apoyar a esta comunidad educativa. Como parte de esta labor, se pintaron secciones de las paredes de color negro para que pudieran ser utilizadas como tableros, permitiendo a los profesores escribir con tizas ante la ausencia de pizarras tradicionales. Además, la fundación ha realizado diferentes donaciones destinadas a mejorar las condiciones de la escuela y contribuir al bienestar de los estudiantes.
La Fundación INTEGRA continúa sembrando esperanza en la vida de estos niños, quienes recientemente recibieron mochilas nuevas como parte de las iniciativas de apoyo a la educación. Estos gestos representan mucho más que una ayuda material; son una muestra de solidaridad y compromiso con el futuro de una comunidad que, a pesar de las adversidades, sigue creyendo en el poder transformador de la educación.


